martes, 30 de diciembre de 2014

2014: año de centenarios en la literatura_ vertigopolitico.com

Octavio Paz (1914-1998)


Por obvias razones Octavio Paz, el único Premio Nobel de Literatura mexicano hasta el momento, acaparó los reflectores. Su centenario motivó la visita de intelectuales como Norman Manea o Tzvetan Todorov y la magna exposición Octavio Paz y el Arte. En esto ver aquello, así como la reedición de sus obras completas por el Fondo de Cultura Económica.
En la edición 677 de Vértigo el crítico Evodio Escalante definió al autor de Estación violenta: “Fue un escritor abierto a su entorno. Devoró y asimiló a Neruda. Paz siempre quiso ser el primero, no uno más. Cuando se dio cuenta que en México el ambiente estaba muy viciado consiguió la beca Guggenheim y viajó a Estados Unidos. En su idea por ser el mejor se radicalizó. Entre 1945 y 1946 conoció a los surrealistas y se les sumó, aunque de manera tardía porque la mata del movimiento fueron los años veintes o treintas. Aun así le funciona y dice: ‘Yo estoy en la vanguardia’. Por si fuera poco teoriza su posición y eso lo fortalece. Paz no fue nada más poeta, también tuvo una vena crítica impresionante (…) Más allá de sus posiciones políticas sus textos son una lección inagotable”.
La figura de quien escribió El laberinto de la soledad aún despierta simpatías y animadversiones. Una semana después, en nuestra edición 678, el ensayista Heriberto Yépez puso el dedo en la llaga: “Paz fue siempre más o menos tradicionalista en literatura y conservador en política. Supo trazar muy bien la vida literaria mexicana y los rangos con que se piensa políticamente al intelectual dentro del país. Por eso resulta casi una blasfemia decir que Paz fue reaccionario: logró imprimir su pensamiento conservador en muchos, de tal modo que resulta difícil distinguirlo”.


Efraín Huerta (1914-1982)


Poeta emblemático de la Ciudad de México, Efraín Huerta se preocupó por hacer una literatura comprometida con su entorno y cercana al lector de a pie. El autor de Los hombres del alba y Poemínimos fue celebrado sobre todo en la capital del país.
En la edición 691 de este semanario Juan Domingo Argüelles, crítico y poeta, definió al escritor: “Podemos ubicarlo en dos etapas fundamentales. La primera corresponde a un poeta sutil y melancólico. Pese a que tiene profundos intereses sociales, pertenecientes a una izquierda militante, escribe poemas amorosos y sutiles. Fue una parte que destacó incluso Octavio Paz. Después viene un Efraín Huerta que a todo ello le añade un gran sentido del humor y una gran concentración del lenguaje. Aquí encontramos sus poemas urbanos Avenida Juárez, el libro Circuito Interior, los Poemas prohibidos, y varios más que tienen que ver con una veta civil, ya muy relacionados a lo político y a su simpatía con el comunismo. Nació en Silao, pero el DF lo atrapa. Es por excelencia el poeta urbano. La gran virtud de Efraín Huerta fue no abrigar la vanidad de convertirse en estatua, supo envejecer y vivir congruentemente con lo que pensó. En esta segunda etapa encontramos también los Poemínimos y su gran sentido del humor (…) Huerta está dentro del marco de los poetas sociales que se desarrollaron cuando estaba la disputa entre el comunismo real y la democracia”.


Julio Cortázar (1914-1984)


El cuento latinoamericano no se puede entender sin Julio Cortázar. RayuelaLos premiosHistorias de cronopios y famas son clásicos del idioma. La influencia del argentino aún se extiende a los narradores contemporáneos.
Así lo expresó en nuestra edición 701 Ignacio Padilla: “El tipo de escritor que pueda haber sido Julio Cortázar depende de las muchas lecturas que a lo largo de los años se han hecho de él. Para mi generación es, sobre todo, ‘el cuarto mosquetero’, el gran miembro de ese cuarteto central latinoamericano que constituyeron Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Vargas Llosa y el propio Cortázar. Fue un narrador de senectud. No deja de sorprender que se le mire en la misma generación que a Mario Vargas Llosa, cuando los separaba una distancia temporal de veintitantos años. Él más bien era de la generación de Borges, pero parecía siempre un adolescente, no sólo por su físico sino también porque la suya era una literatura festiva, innovadora, arriesgada, aventurada. Representa la culminación del gran cuento latinoamericano moderno comenzado por Macedonio Fernández y seguido por Borges, Arreola, Monterroso y Rulfo”.


Adolfo Bioy Casares (1914-1999)


Más discreto, pero no por ello menos relevante, Adolfo Bioy Casares creó escuela dentro del género fantástico.
“Creo que lo que entendemos por literatura fantástica corresponde a lo que es mi obra; o si no a algo que no me gusta nada, que es la ciencia-ficción. Cuando leo libros de ciencia-ficción generalmente me parecen malos o no me interesan. Y tengo la melancólica convicción de que se me ocurren historias de ciencia-ficción con bastante frecuencia”, comentó alguna vez el autor argentino.
Colaboró con Jorge Luis Borges en títulos realizados a cuatro manos y que firmaron con los seudónimos de H. Bustos Domecq y Benito Suárez Lynch. A los dos se sumó Silvina Ocampo, quien fuera su esposa, para la elaboración de algunas antologías, siendo tal vez la más relevante la Antología de la literatura fantástica, que supuso para muchos —entre ellos quien esto escribe— un primer acercamiento a la literatura asiática. Se le agradecen también obras comoLa invención de MorelDiario de la guerra del cerdo y el monumental Borges.


José Revueltas (1914-1976)


Son pocos los intelectuales con la coherencia y el compromiso de José Revueltas, hombre de izquierda y prosa contundente. Dios en tierraEl apando y Los muros de agua figuran como títulos indispensables. En nuestra edición 713 Carlos Ramírez hizo una acuciosa disección de su pensamiento político: “Su marxismo y su comunismo partían de la reflexión, quizá como pocos marxistas en la izquierda mexicana. Por eso Revueltas combatió al marxismo acomodaticio de Vicente Lombardo Toledano, al marxismo vulgar de otros militantes que se quedaban en la reproducción de frases y no en el materialismo dialéctico, y al marxismo colaboracionista de Lombardo y de Víctor Rico Galán, quienes buscaban un pacto con la pequeña burguesía y al que calificaban como sector nacionalista del gobierno”.
Para el crítico y narrador Ignacio Trejo Fuentes, en tanto, Revueltas es una suerte de isla dentro mapa de la literatura mexicana: “No se montó al tren del caballito y los balazos. Abordó los problemas políticos desde otra perspectiva. Antes de la Revolución los lectores mexicanos estaban saturados del indigenismo; después entraron en juego otros conflictos, pero también se saturó. Revueltas era como una isla porque era diferente a todos”, explicó en la edición 714 deVértigo.
Finalmente, el cronista J. M. Servín lo calificó en nuestra edición 715 como el “único gran escritor de la contracultura mexicana (…) Tuvo un compromiso con los bajos fondos y consiguió poetizar la miseria de la vida urbana. Su visión trágica tiene una resonancia actual por la forma en que vivimos. Podría haber quedado como el primer beat mexicano de no ser porque su ideología política lo volvió un tipo solemne, demasiado barroco en su pensamiento político pero sobre todo sin sentido del humor. Su visión de la vida era demasiado trágica y comprometida con su ideología como para permitirle comportamientos irreverentes”.


Fuente: http://www.vertigopolitico.com/articulo/28598/2014-ao-de-centenarios-en-la-literatura

jueves, 25 de diciembre de 2014

lunes, 22 de diciembre de 2014

Revista.gotas de tinta No 17

Blog de Gotas de tinta
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Medellín, 1962. Licenciado en Historia y Filosofía, es profesor en San Antonio de Prado, un corregimiento asentado en las montañas al suroccidente del Valle de Aburrá. Tiene inédito el texto “Diario de un maestro de escuela, que quizá sea una novela. No muestra afán. Quiere cribarlo, claro está, mientras desmenuza los recuerdos de su insólita adolescencia en el burdel más famoso de Medellín, Antioquia, tierra pródiga en putas y adulterios” (Esteban Carlos Mejía). "Obtuvo recientemente el Premio de Poesía Ciudad de Itagüí. “La casa de Resfa” (2008), es su primer libro de poesía…??"
También, publicó el libro: Desnudo entre la multitud.
Nota preliminar
Por Carlos Mario Garcés Toro
"La casa de Resfa abrió sus puertas a mediados del siglo XX, cuando en Medellín se presentaba el fenómeno de las migraciones: transición de lo rural a lo urbano. A la par de la ciudad creció su buen nombre durante más de cincuenta años. Dio origen a la también célebre casa de Marta Pintuco, y durante los últimos treinta estuvo ubicada al frente de la fábrica Inextra, a un paso de El Poblado. Fue el escenario en donde se representó en una u otra forma el acontecer de la ciudad. Trajinaron sus escaleras famosos políticos, deportistas, empresarios, humoristas, curas, contrabandistas y señoras extraviadas en la noche. Los poemas de este volumen son la crónica de aquella casa.
William Faulkner escribió: “Me hubiera gustado desempeñar el nostálgico oficio de portero en un prostíbulo, porque en su interior bulle todo un mundo velado, embozado por la clandestinidad y las sombras que esconden las secretas pasiones de la noche”. No fui el que ejerció de portero. Fui más que eso: fui residente de una casa de citas. Mi madre, que estaba enamorada de un hombre, no podía tenerme con ella y por eso me llevó a vivir desde la infancia con la abuela Resfa, una mujer recia y dominante, no sólo con las mujeres sino también con los hombres y con la situación que se le presentara. En esa casa enorme, de profusos inciensos en la tarde y discretas luces en la noche, habitada por numerosas mujeres, transcurrieron muchos años de mi vida hasta llegar finalmente a comprender que lo que allí se escenificaba era en buena medida la representación del hombre y sus pasiones antagónicas. Todo lo que aquí se escribe parte, no de la ficción, sino de un mundo real, antiguo como el hombre mismo. En la casa de Resfa se resume medio siglo de la verdadera vida de Medellín. El tiempo repite los mismos círculos del ayer."
 
A manera de elegía
Dirección de la casa
La casa estaba ubicada al sur de Medellín,
en la calle 8a, número 52-41,
entrando por el antiguo callejón
frente a la fábrica de detergentes Inextra.
Se distinguía por el balcón de azulejos blancos y negros,
y las dos palmas que sobrepasaban por encima del tejado.
Por eso la casa en un tiempo se llamó Las Palmitas.
Sólo después vino a llamarse La casa de Resfa.
Al subir las amplias escaleras
nos encontrábamos con una espaciosa sala bien amoblada,
con dominio de los tonos cálidos y acogedores.
En los divanes conversaban las parejas
bajo alegres lámparas circulares,
en las paredes exóticos gobelinos,
y pinturas de mujeres entre pavos irreales.
Cruzando el pasillo se distribuían
la segunda y tercera salas,
que daban acceso a catorce estancias.
Si se giraba a la derecha,
se encontraban dos habitaciones suplementarias con delgados tabiques.
Por disimulados orificios
se podía mirar a los que dejaban luces encendidas.
Al gordo Juancho le vimos follar:
tenía un culo grande y peludo,
que mecía como una batea.
Le gustaba poner a sus queridas
en la posición de monje.
El atractivo balcón exhibía a las muchachas,
que esperaban como en un puerto, el puerto de la noche,
a ver quién atracaba con sus distintas luces.
En un costado el despacho de la administración,
donde se seleccionaba la música
y las chicas entraban contoneándose,
con sus labios de brandy,
a pedir una canción, o pagar la tarifa.
Por esas escaleras vimos subir desde famosos políticos,
deportistas,
empresarios,
humoristas,
hasta curas y señoras extraviados en la noche.



Mónica la bella
Tuve la fuerza de la belleza que poco a poco fueron limando
el bar y las horas de trabajo.
Por mi atractiva figura pude elegir con quiénes iba a la cama.
Pero Fabio fue mi único amor.
Lo mataron con otros la noche que robaban en el almacén eléctrico
de Carabobo con Juanambú.
Durante largo tiempo me pareció verlo que llegaba en la noche,
vestido con su pantalón blanco (que tanto me gustaba),
su barba bien afeitada,
y entraba a la sala donde las muchachas esperábamos.
Ahora que estoy vieja y sola
(hijos no tuve),
acostumbro entrar en la tienda de licores
que queda detrás de la iglesia de La Veracruz,
donde las coquetas intentan atraer a los transeúntes
con sus caderas pálidas y sus ojeras de caballo.
Dibujo frente al espejo con el lápiz la raya de mis cejas y salgo a la calle.
La misma calle Boyacá
donde ya nadie me recuerda.
Tres cuadras abajo
hace más de cuarenta años yo era la reina.
Los amigos con los que me gustaría hablar ya están muertos.


Alfonso
Tenía apenas quince años.
No había conocido hembra,
hasta la noche en que Sandra entró a mi cuarto.
Dicen que cuando una mujer quiere algo, obra
y no hay barranca, cielo raso o muro que la detenga.
Las mujeres siempre están hilvanando
con el hilo, con el ojo húmedo de su aguja.
Si la historia se mirara desde un lecho
se comprenderían mejor las grandes hazañas y derrotas.
Mi derrota fue haber amado a Sandra,
que me contagió la sífilis.
Por inexperiencia y vergüenza guardé silencio,
pudriéndome y quedando casi ciego y estéril.

En busca del tiempo
Llamas por teléfono a tu sobrino
de nueve años
y le preguntas qué hizo hoy
y él te responde que jugar.
Cierras los ojos
y regresas a la calle destapada
que siempre te acompaña como un plano
y escuchas las voces de los niños
que corren por la calle
y uno de ellos se da vuelta
y te dice: «Jugamos al paraíso».
Cuelgas el auricular
y regresas al destierro
a vagar por entre los muertos
«contemplando las flores».


En la bañera de la casa
Al costado de la vieja casa,
en un soleado y florido patio,
se había construido una gran bañera circular
recubierta con matizados azulejos
y amplias escaleras dispuestas para el juego.

Al frente se alzaba un tabique de madera
detrás del cual se tenía lugar de preferencia
para mirar furtivamente a los bañistas.

Eran siempre un grupo selecto de clientes
que escogían a las más frescas muchachas
y todos juntos se bañaban desnudos
con palabras maliciosas, risas, bromas,
besos y caricias en la lúbrica orgía.

El joven tío Willian encendía un marihuano,
y señalando en broma a los bañistas,
a los niños nos daba lecciones
sobre los gatos, los perros y los burros.

El caracol
Se arrastra el caracol
por la arena tibia
y al arrastrarse va dejando
un camino
que la espuma y la sal
van cubriendo
de olvido.



www.revista.gotasdetinta.org/

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Tres poemas de Anabel Torres

Medias nonas

Este título no ha tenido mucha acogida.
Después de un sondeo de opinión
he constatado que lo entienden con más facilidad
las mujeres
siempre y cuando no sean demasiado ricas o modernas.

Existe la esperanza en el fondo de cada mujer
de que a una media nona
le puede aparecer en cualquier momento la compañera,
pero la vida también nos ha demostrado
que ello es poco probable.

Las medias nonas gozan de gran popularidad entre las mujeres
sobre todo para las cosas que hacemos sin los hombres,
cuando ellos se van a estudiar o a la oficina.
Sirven para introducir la mano y sacudir el polvo,
esparcir cera, brillar muebles, guardar sueños, hacer traperos.
Sirven para lustrar zapatos, limpiar barbillas de bebé,
ocultar joyas o cartas de amor.
Sirven para recoger y donar a las monjas
que hacían y todavía puede que hagan preciosidades con ellas.
También para llevar cubiertos a un paseo de olla
o huevos duros.

Los únicos dos usos públicos que se conocen
de las medias sueltas
han sido registrados en su mayoría por hombres. Más espectaculares,
están documentados en cine, en videos y en la televisión:
llenas de arena o piedrecillas
son una cachiporra mortífera.
De nylon, sirven para atracar bancos y no ser reconocido.

Las medias nonas son misteriosas, útiles, versátiles,
de colores vistosos o suaves.
casi siempre son las más nuevas, las más bonitas,
las más finas, las más abrigadas,
las traídas de Escocia o Noruega,
las irremplazables.

Les dedico, pues, este libro
a mis amigas mujeres,
muchas de las cuales – yo incluída –
cada vez más tenemos menos miedo
de quedarnos sin pareja
con la confianza de que mis amigos hombres
se harán, con el correr del tiempo,
tan aficionados a las medias nonas como nosotras.


La caja negra

Cuando me estrelle contra el cerro
esto dirá
mi caja negra cuando la desmonten,
éste era el comando que la guiaba:
no rendirse. No rendirse.
No rendirse.

Seré entonces
una muertica más
partiendo a su penúltima morada,
a habitar el vestíbulo
sombreado de los helechos
y las solariegas puertas
del corazón de sus hijos.

Pero, caballeros,
yo no haré la mudanza
con la gracia y donaire requeridos
de una auténtica dama.

No pienso replegarme calladita en mi fotografía.
Aquí fuera
dejaré mi risa,
mi hula hula, mis libros y batallas preferidas,
mi música y mi dicha de bailar.

No renunciaré a esta calle.


Mi dueño

Mi dueño me ha dado avena,
avena recién girada,
caña de azúcar
picada.

Mi dueño me ha liberado
sobre sus verdes praderas,
el olor de la hierba recién cortada
más dulce aún, si cabe.

Saciada de placer
me han soltado a pastar.


Anabel Torres



Fuente: http://dulcejueves.blogspot.com/2008/08/tres-poemas-tres-de-anabel-torres.html

miércoles, 10 de diciembre de 2014

“La casa de Resfa” _ Alejandro Garcia Gomez

“La casa de Resfa” 
Autor: Alejandro Garcia Gomez 
21 de Octubre de 2008


Una mañana, ante el atraso menstrual, el sueño y los mareos disimulados, ella debió admitir que esperaba su primer hijo. Eran los días de la crisis gringo-soviética a causa de los misiles nucleares en la Cuba de Castro; nada importante para ella. Cuando se lo comunicó al hombre que había amado, vio su espalda antes de que desapareciera. Tomó las responsabilidades de madre de 16 años y empezó a criarlo. Pasados 7, se enamoró de otro hombre. Para poder vivir con él, el poetica de 7 años fue a dar a la casa de su abuela Resfa.
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Ella, que también se había embarazado joven y soltera de la melliza madre del poetica, lo tomó y con amor lo matriculó al muy estricto Colegio de los HH de La Salle de Campoamor de Medellín. Para la sazón ya era propietaria del burdel más famoso –junto con el de su amiga Marta Pintuco- de esta ciudad. Allí creció el poetica entre las vocales, las consonantes, la Gramática, la Aritmética, la misa y los rezos de lunes a viernes, y el fin de semana la atención a los clientes trasnochados que le solicitaban mandados de pollo asado, consomé o alkaseltseres con aspirinas. 

Una noche después de los acostumbrados tragos con César Herrera el poeta del barrio Santa María de Itagüí, con Lucho el zapatero poeta, con Carlos Galindo el ingeniero, con Péncil y con algunos de mis amigos que salían y entraban de la tienda-cantina de Oliverio allá en le barrio Santa María de Itagüí, me propuse conocer La Casa de Resfa, que quedaba cercana a una de las vías urbanas entre Itagüí y Medellín. Era tanto lo que mis amigos hablaban de ella que allí fueron a parar mis huesos sin avisarles. A los minutos llegaron en gallada; habían tenido la misma idea pero a esa hora me hacían descansando en mi casa. A la carcajada con ellos siguió el abrazo y después la noche. 

Una tarde llegó el poetica, ya hombre, al taller de aprendices de poetas que regentaba X-504. Con César, La Mona, Everardo y René lo invitamos a continuar la habitual tertulia sentados en las cajas de cerveza vacía de la legumbrería del barrio Carlosérestrepo, aledaño a la Biblioteca Piloto de Medellín. Allí comenzamos a conocer su poesía. A veces mordaz. A veces tierna. Humana siempre. Profunda siempre. Profundamente humana. Pero como la misma vida que junta, separa, no lo volvimos a ver más. 

Otra noche, en la excelente Fiesta del libro de Medellín de este 2008, me lo topé. Era el mismo Carlos Mario Garcés Toro pero más lleno, más ancho. Quizá otro. Estás muy, casi demasiado repuesto, Carlos Mario. Qué va, casi me muero, Alejandro. Estoy convaleciente de unas cirugías.

Y entre palabra y palabra fue sacando su libro con olor a tinta aún y su periódico El gaviero.

Yo hice lo propio.

Esa misma noche empecé a hojear La casa de Resfa, por encima, como hace uno con los libros recién adquiridos. No pude soltarlo esa noche.

Debí terminarlo para poder acostarme. Si no, sabía que no lograría dormirme. Todo es un solo gran poema. Es una humanidad. Es el mundo donde el carácter fuerte de doña Resfa se pasea por las miradas de Tambar el conductor, de Elena la boquechupo, de Mónica la bella, de Janeth la loca, de Diana la del pubis rubio, de Fabiola la coja, de El Brujo, que las disfrutaba gratis a todas. Pero cada personaje con su propio mundo. Incluso el alma del gato, de los muebles y de las palmeras de la entrada de la casa son la mirada de Resfa a través de la mirada del poeta, su nieto, hoy profesor de un colegio de secundaria de Medellín. Por algún lazo oculto de mi memoría, su lectura me hizo recordar a En la parte alta abajo, del poeta del barrio Castilla, Helí Ramírez, un libro que ya tiene su sitial en la historia de la poesía de Medellín y de Colombia, donde seguramente van a trasladar también La casa de Resfa. Se consigue en el 311-3937714 y en la librería Al pie de la letra (Med). 

Nota cultural.- Del 31 de octubre al 2 de noviembre, XVI Festival de Literatura de Córdoba, en Montería. Informes www.grupoculturaleltunel.com

Fuente: http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.elmundo.com

martes, 18 de noviembre de 2014

Julio Cesar Fragmento. _ W Shakespeare

Si hubiese alguno en esta asamblea que
profesara entrañable amistad a César, a él
le digo que el afecto que Bruto por César
no era menor que el suyo. Y si entonces ese
amigo preguntase por qué Bruto se alzó
contra César, esta es mi contestación: «No
porque amaba a César menos, sino porque
amaba a Roma más.» ¿Preferiríais que
César viviera y morir todos esclavos,
a que esté muerto César y todos vivir
libres? Porque César me apreciaba, le
lloro; porque fue afortunado, le celebro;
como valiente, le honro, pero por
ambicioso, le maté. Lágrimas hay para
su afecto, júbilo para su fortuna, honra
para su valor, muerte para su ambición.
¿Quién hay aquí tan abyecto que quiera
ser esclavo? ¡Si hay alguno, que hable, pues
a él he ofendido! ¿Quién hay aquí tan estúpido
que no quiera ser romano? ¡Si hay alguno, que
hable, pues a él he ofendido! ¿Quién hay aquí tan vil que
no ame a su patria? ¡Si hay alguno, que hable, pues a él
he ofendido! Aguardo una respuesta. Y aún añadirá: Con
esto me despido; que igual que he muerto a mi mejor
amigo por la salvación de Roma, tengo el mismo puñal
para mí propio cuando plazca a mi patria necesitar mi
muerte.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Vargas Llosa dice que una sociedad libre debe ser una sociedad de lectores

"Nada como la lectura nos hace conocer la diversidad de la vida", manifestó el escritor y premio Nobel de Literatura.


Vargas Llosa dice que una sociedad libre debe ser una sociedad de lectores
El escritor y premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa dijo que "una sociedad libre y democrática tiene que ser una sociedad de lectores" y que "la lectura es fundamental para la formación del ciudadano libre y democrático".
"El espíritu libre que nos hizo salir de las cavernas ha sido atizado, estimulado por la literatura más que por ninguna otra disciplina o quehacer", declaró el escritor tras inaugurar, junto a la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, la biblioteca que lleva su nombre en el centro de la capital de España.
Se trata de una biblioteca, construida por el Ayuntamiento de Madrid en el solar que dejó la demolición del antiguo mercado de la plaza de Barceló -ahora también reconstruido al lado-, dotada con más de 24.000 libros y más de 6.500 títulos en formatos multimedia, con 126 puestos de lectura y 43 de Internet, que ha costado cerca de 6,5 millones de euros.
Tras subrayar lo "feliz" que le hace que una biblioteca de Madrid lleve su nombre, Vargas Llosa, que estuvo acompañado por su esposa, Patricia, afirmó que los libros han sido para él "lo más importante" en su vida desde que aprendió a los cinco años a leer, "esa operación mágica de descifrar las palabras escritas para vivir aventuras extraordinarias".
La literatura, aseguró, "hace vivir experiencias que jamás alcanzaría una vida humana", hace "viajar en el espacio y en el tiempo", introduce al ser humano "en las interioridades de la persona" y lo "proyecta hacia los otros".
"Nada como la lectura nos hace conocer la diversidad de la vida", manifestó Vargas Llosa, que además recordó las "muchas cosas que le debe a Madrid" desde que llegó a esta ciudad como estudiante en 1958.
Entonces, rememoró, Madrid era una ciudad "un tanto provinciana", "pequeñita" y "muy ensimismada" pero "con mucho encanto".
En este más de medio siglo vio transformarse a Madrid en una "gran ciudad, moderna y cosmopolita, abierta a todas las ideas y costumbres del mundo".
"Me siento un madrileño no solo de adopción sino de corazón", proclamó el Nobel hispanoperuano, que propuso además: "Todos los madrileños de nacimiento o adopción deberíamos sentirnos muy orgullosos por ese espíritu madrileño" que, entre otras cosas, apuntó, rechaza esa "visión estrecha y prejuiciosa del nacionalismo".
Madrid, recordó, fue la ciudad en la que tomó la decisión de "no ser un escritor de domingos y días feriados sino un escritor de verdad".
El autor de "La ciudad y los perros", su primera novela, que comenzó a escribir apenas llegado a Madrid, recordó lo "fría" que era hace cincuenta años la Biblioteca Nacional donde leía novelas de caballería, de Baroja y de Galdós y en la que escribía y valoró el esfuerzo de Madrid por abrir nuevas bibliotecas y que en ellas, como en esta, cree espacios para los niños y los jóvenes.
Asimismo, agradeció al Ayuntamiento, a la alcaldesa.  
Fuente: http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/vargas-llosa-dice-una-sociedad-libre-debe-ser-una-socie-articulo-527997

lunes, 13 de octubre de 2014

El Gaviero Periodico Literario No 8 _ Gabo

“No llores porque ya se terminó...
sonríe, porque sucedió.”


“El amor es tan importante como la
comida. Pero no alimenta.”


Sólo porque alguien no te ame como
tú quieres, no significa que no te ame con
todo su ser.”


“Los seres humanos no nacen para
siempre el día en que sus madres los
alumbran, sino que la vida los obliga a
parirse a sí mismos una y otra vez.”


“La sabiduría nos llega cuando ya no
nos sirve de nada.”


La vida no es sino una continua
sucesión de oportunidades para
sobrevivir.”


La peor forma de extrañar a alguien es
estar sentado a su lado y saber que nunca
lo podrás tener.


La memoria del corazón elimina los
malos recuerdos y magnifica los buenos, y
gracias a ese artificio, logramos sobrellevar
el pasado.


El problema del matrimonio es que se
acaba todas las noches después de hacer
el amor, y hay que volver a reconstruirlo
todas las mañanas antes del desayuno.


El día que la mierda tenga algún valor,
los pobres nacerán sin culo.


Ningún lugar en la vida es más triste
que una cama vacía.


Hay que ser infiel, pero nunca desleal.


El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con
la soledad.


Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue
a decir no cuando es no.

viernes, 10 de octubre de 2014

Modiano, el Nobel de los soñadores_Premio Nobel Literatura 2014


  • El desencanto generacional después de Mayo del 68 y la ocupación alemana de Francia han sido dos de los temas de sus novelas

Patrick Modiano
Patrick Modiano.
LUIS ALEMANYMadrid
LETICIA BLANCOBarcelona
Actualizado: 09/10/2014 14:28 horas
2
Patrick Modiano es el ganador del Premio Nobel de Literatura de 2014, según acaba de anunciar la Academia Sueca. Su nombre no aparecía entre los favoritos, lastrado, en parte, por la aún reciente elección del también francés (más o menos francés) J.M.G. Le Clèzio para el mismo premio. Pero no desmerece el palmarés reciente del Nobel.
El nombre de Modiano remite en seguida, a dos novelita de iniciación que aparece como una anagrama de su obra en la cabeza de los lectores: 'Una juventud' y 'En el café de la juventud perdida'.
'En el café de la juventud perdida', de memoria, era una crónica del 68 francés y de sus réplicas; la historia de un barucho de París que atraía a aspirantes a poetas malditos, situacionistas exaltados, policías secretos, soñadores, pedantes, desencantados... El desencanto del 68, de hecho, es uno de los temas que tendemos a asociar con Modiano, nacido en 1945, testigo, como mínimo, de aquellos años de revuelta.
'Una juventud' tenía un tema más brumoso pero también tenía mucho que ver con 'El café': dos chicos inadaptados intentan poner en marcha su vida en París. Todo es un poco lúgubre y un poco áspero, como el vino malo que beben los chicos, pero también es sugerente. Quién no habría querido ser ser un chico lleno de sueños en París, aunque todo saliera mal al final.
La rama de esas dos novelas conduce hasta otras obras como 'Un circo pasa', 'La hierba de las noches' o 'Un pedigrí', una biografía mínima de Modiano de la que, el primer recuerdo que queda, era el tono frío, casi clínico, de la voz que hacía el relato. "Muy francés", se puede leer en alguna web de críticas. Y sí, había algo en esa asepsia que hace que Modiano recuerde muchas veces a Jean Echenoz, por ejemplo. Y a la inversa, por supuesto.
El otro gran tema en la obra de Modiano es la ocupación alemana de Francia durante la II Guerra Mundial. Sus primeras novelas, 'El lugar de la estrella', 'La ronda de noche' y 'Los bulevares periféricos', aparecieron hace unos años reunidas en un solo volumen en España con el sello de Anagrama, su editorial de siempre. El recuerdo es más oscuro, como si el Modiano de juventud aún estuviera en la pelea por conquistar la claridad y la sencillez, pero, en realidad, el conjunto también es un presagio de 'En el café de la juventud perdida': aquellos libros eran una especie de fresco sobre el París de los nazis: estraperlistas, oportunistas y fascistas convencidos interactuaban por sus páginas igual que los bohemios del 68, y quizá en los mismos escenarios.
Modiano parece en sus libros un poco indiferente a casi todo (a las estructuras narrativas, a las escenas más o menos tremendas que narra), un poco ensimismado, nada enfático, nada moralista, sintético... No es difícil para el lector empatizar con Modiano. Está París en sus páginas, cartografiado con sus bares, sus tiendas, sus viejecitas que se meten en un portal de la Isla de San Luis y los relatos de Modiano acaban por mezclarse con mil películas: con 'Los amantes de Pont Neuf', con 'Los soñadores', con 'Rendez-vous' de Téchiné... Parece que nada es del todo nuevo ni del todo diferente, pero el conjunto es encantador, en el sentido más puro de la palabra: el lector se queda flotando por las páginas de Modiano como en un cuento.
Herralde saluda al Nobel
Al editor de Modiano en España, Jorge Herralde, el premio le cogió en la Feria del Libro de Frankfurt y, como a casi todo el mundo, por sorpresa. "Casi me desmayo", confesaba el fundador de Anagrama vía telefónica, minutos después de conocer el veredicto. "El año que ganó el Nobel Le Clézio todo el mundo en Francia dijo que quien se lo merecía era Modiano, pero... La verdad es que en estos años nunca había aparecido en las apuestas, las decisiones del Premio Nobel de Literatura son de un misterio impenetrable. La famosa casa de apuestas de Londres no acierta nunca. Aunque lo cierto es que su editora en Gallimard me llamó antes de ayer bastante entusiasmada. Justo acabamos de comprar los derechos de su última novela, 'Pour que tu ne te perdes pas dans le quartier0, que en castellano se titulará 'Para no perderte en tu barrio' y estamos en pleno proceso de recuperar cinco novelas que escribió en los años 80 y 90. Dos de ellas, 'Libro de familia' y 'Accidente nocturno', que han sido traducidas al español por Maria Teresa Gallego Urrutia, llegarán a las librerías este año", explica un satisfecho Herralde.
El editor hablaba ayer de la "enfermiza timidez" de Modiano, alérgico a la promoción: odia las entrevistas (ha aparecido sólo cuatro veces en su vida en la televisión francesa) y apenas viaja. "Seguro que ahora mismo está pensando en la excusa que pondrá para no acudir a la ceremonia de entrega del premio", bromea Herralde, quiendescubrió al autor leyéndolo "en una edición antigua de Alfaguara, de la época de Jaime Salinas", y se quedó prendado de su voz autobiográfica. "Me pareció una maravilla. Y pensé: voy a publicarlo, aunque no venderá. Pero quiero tenerlo en mi catálogo". Hasta entonces, Modiano no había tenido demasiado éxito en España, pero con La 'Trilogía de la Ocupación' las cosas empezaron a cambiar. "Está muy obsesionado con esa época, en parte porque su padre estuvo implicado con negocios turbios", apunta Herralde. En el café de la juventud perdida, del que se han vendido 15.000 ejemplares en España (reeditado en bolsillo hace justo dos semanas) fue su primer éxito entre los lectores españoles.
"El premio es el triunfo de la literatura. Cualquier persona que haya leído a Modiano tiene ganas de más. El lector se encuentra con la misma voz, la misma música. Los lectores no se cansan de él".

domingo, 5 de octubre de 2014

El Gaviero Periodico Literario No 8 _ Cortázar

Andábamos sin buscarnos pero
sabiendo que andábamos para
encontrarnos.”


Después de los cuarenta años la
verdadera cara la tenemos en la nuca,
mirando desesperadamente para atrás.”


Probablemente de todos nuestro
sentimientos el único que no es
verdaderamente nuestro es la
esperanza. La esperanza le
pertenece a la vida, es la vida
misma defendiéndose.”


La explicación es un
error bien vestido.”

El hombre
es el animal que
pregunta. El día en que
verdaderamente sepamos
preguntar, habrá diálogo.


Por ahora las preguntas nos
alejan vertiginosamente de
las respuestas.”


“Solo en sueños, en la poesía, en el
juego –encender una vela, andar con ella
por el corredor– nos asomamos a veces a
lo que fuimos antes de ser esto que vaya a
saber si somos.”


Cada vez sospecho más que estar de
acuerdo es la peor de las ilusiones.”


“La melancolía de una vida demasiado
corta para tantas bibliotecas.


 Cuando creés que has aprehendido plenamente
cualquier cosa, la cosa lo mismo que un
iceberg tiene un pedacito por fuera y te lo
muestra, y el resto enorme está más allá
de tu límite.”


Como si se pudiese elegir en el amor,
como si no fuera un rayo que te parte los
huesos y te deja estaqueado en la mitad
del patio.”


“No me parece que la luciérnaga
extraiga mayor suficiencia del hecho
incontrovertible de que es una de las
maravillas más fenomenales de este
circo, y sin embargo basta suponerle una
conciencia para comprender que cada vez
que se le encandila la barriguita el bicho
de luz debe sentir como una cosquilla de
privilegio.”


“Todo dura siempre un poco más de lo
que debería.”


“No renuncio a nada, simplemente
hago lo que puedo para que las cosas me
renuncien a mi.”


“Cada vez iré sintiendo menos y
recordando más.”


“¡Música! Melancólico alimento
para los que vivimos de amor.”


Estar vivo parece siempre el
precio de algo.”


“A cada sucesiva derrota hay
un acercamiento a la mutación
final, y que el hombre no es sino
que busca ser, proyecta ser,
manoteando entre palabras y
conducta y alegría salpicada
de sangre y otras retóricas
como esta.”


“La risa ella sola ha
cavado más túneles útiles
que todas las lágrimas de la
tierra.”


“Nada está perdido si
se tiene por fin el valor de
proclamar que todo está
perdido y que hay que
empezar de nuevo.”


Y así es como los
que nos iluminan son
los ciegos. Así es como
alguien, sin saberlo, llega a mostrarte
irrefutablemente un camino que por su
parte sería incapaz de seguir.”


La vida, como un comentario de otra
cosa que no alcanzamos, y que está ahí al
alcance del salto que no damos.”


“Era duro renunciar a creer que una
flor puede ser bella para la nada; era
amargo aceptar que se puede bailar en la
oscuridad.”


“Cuando me hayan devuelto mi
casa y mi vida, entonces encontraré mi
verdadero rostro.”

domingo, 28 de septiembre de 2014

El Gaviero Periodicol Literario No 8 _ Shakespeare

Pocos como Shakespeare han develado el alma humana con todas sus vivencias y pasiones antagónicas.


Shakespeare ha sido todos los hombres.


Shakespeare ha vivido todas las vidas humanas, las mismas que plasmó en sus comedias y tragedias que se estructuran desde la poesía y la música verbal; cumplida su labor (quizá sospechaba que había llegado al punto más alto de su arte) regresó a Stratford su pueblo natal, con apenas cincuenta años de edad; cuentan sus biógrafos  que dejó de escribir y se dedicó al negocio de propiedad raíz y a préstamos de dinero en usura.


 Murió sin saber que era  uno de los más grandes escritores, sino el mejor, de todos los tiempos.

martes, 29 de julio de 2014

Ledo Ivo - poemas - Brasil

Los pobres en la estación de autobuses
 
Los pobres viajan. En la estación de autobuses
levantan los pescuezos como gansos para
.........mirar
los letreros del autobús. Sus miradas
son de quien teme perder alguna cosa:
la maleta que guarda un radio de pilas y una
.........chaqueta
que tiene el color del frío en un día sin
.........sueños,
el sandwich de mortadela en el fondo de la
.........mochila,
y el sol del suburbio y polvo más allá de los
.........viaductos.
Entre el rumor de los alto-parlantes y el
.........traqueteo de los autobuses
temen perder su propio viaje
escondido en la neblina de los horarios.
Los que dormitan en las bancas despiertan
.........asustados,
aunque las pesadillas sean un privilegio
de los que abastecen los oídos y el tedio de
.........los psicoanalistas
en consultorios asépticos como el algodón
.........que tapa
la nariz de los muertos.
En las filas los pobres asumen un aire grave
que une temor, impaciencia y sumisión.
¡Qué grotesco son los pobres! ¡Y cómo
.........molestan sus olores aun a la distancia!
No tienen la noción de los conveniente, no
.........saben portarse en público.
El dedo sucio de nicotina restriega el ojo
.........irritado
que del sueño retuvo apenas la legaña.
Del seno caído e hinchado un hilillo de leche
escurre hacia la pequeña boca habituada al
lloriqueo.
En los andenes van y vienen, saltan y
aseguran maletas y paquetes,
hacen preguntas impertinentes en las
.........ventanillas, susurran palabras misteriosas
y contemplan las portadas de las revistas con
aire espantado
de quien no sabe el camino del salón de la
.........vida.
¿Por qué ese ir y venir? ¿Y esas ropas
.........extravagantes,
esos amarillos de aceite de dendé que lastiman
.........la vista delicada
del viajero obligado a soportar tantos olores
.........incómodos,
y esos rojos chillantes de feria y parque de
.........diversiones?
Los pobres no saben viajar ni saben vestirse.
Tampoco saben vivir: no tienen noción del
.........confort
aunque algunos de ellos tengan hasta televisión.
Verdaderamente los pobres no saben ni morir.
(Tienen casi siempre una muerte fea y de mal
.........gusto)
Y en cualquier lugar del mundo molestan,
viajeros inoportunos que ocupan nuestros
.........lugares
aun cuando vayamos sentados y ellos viajen
.........de pie
©Ledo Ivo
De: La noche misteriosa
 
 
 
 
Vals fúnebre para hermengarda
 
Heme aquí junto a tu sepultura, Hermengarda,
para llorar tu carne pobre y pura, que nadie
..........de nosotros vio pudrirse.
Otros vendrán lúcidos y enlutados,
sin embargo yo vengo borracho, Hermengarda,
..........yo vengo borracho.
Y si mañana encuentran la cruz de tu tumba
..........caída en el suelo
no fue la noche, Hermengarda, ni fue el viento.
Fui yo.
Quise amparar mi ebriedad en tu cruz
y rodé por el suelo donde reposas
cubierta de margaritas, triste todavía.
Héme aquí junto a tu tumba, Hermengarda,
para llorar nuestro amor de siempre.
No es la noche, Hermengarda, ni es el viento.
Soy yo.
©Ledo Ivo
De: Las imaginaciones
 
 
 
 
Los murciélagos
 
Los murciélagos se esconden tras las cornisas
del almacén. ¿Pero dónde se esconden los
.........hombres,
que vuelan la vida entera en la oscuridad,
chocando contra las paredes blancas del amor?
La casa de nuestro padre estaba llena de
.........murciélagos
colgados, como luminarias, de las viejas vigas
que apuntalaban el tejado amenazado por las
.........lluvias.
"Estos hijos nos chupan la sangre", suspiraba
mi padre.
¿Qué hombre tirará la primera piedra a ese
.........mamífero
que, como él, se nutre de la sangre de los
.........otros animales
(¡hermano mío! ¡hermano mío!) y,
.........comunitario, exige
el sudor de su semejante aun en la oscuridad?
En el halo de un seno joven como la noche
se esconde el hombre; en el algodón de su
.........almohada, en la luz del farol
el hombre guarda las doradas monedas de su
.........amor.
Pero el murciélago, durmiendo como un
.........péndulo, sólo guarda el día ofendido.
Al morir, nuestro padre nos dejó (a mis
.........ocho hermanos y a mí)
su casa donde de noche llovía por las tejas
.........rotas.
Pagamos la hipoteca y conservamos los
.........murciélagos.
Y entre nuestras paredes se debaten: ciegos
.........como nosotros.
©Ledo Ivo
De: Finisterra
 
 
 
El sueño de los peces

No puedo admitir que los sueños
sean privilegio de las criaturas humanas.
Los peces también sueñan
En el lago pantanoso, entre pestilencias
que aspiran a la densa dignidad de la vida,
sueñan con los ojos abiertos siempre.

Los peces sueñan inmóviles, la bienaventuranza
del agua fétida. No son como los hombres, que se agitan
en sus lechos estropeados. En verdad,
los peces difieren de nosotros, que todavía no aprendemos a soñar.
Y nos debatimos como ahogados en el agua turbia
entre imágenes hediondas y espinas de peces muertos.

Junto al lago que yo mandé cavar,
volviendo la realidad a un incómodo sueño de infancia
pregunto al agua oscura. Las tilapias se ocultan
de mi sospechoso mirar de propietario
y se resisten a enseñarme cómo debo soñar.
©Ledo Ivo
Traducción: Carmen Gloria Rodríguez y Vania Torres
 
 
 
 
El sol de los amantes


El oficio de quien ama es ver
un sol oscuro sobre el lecho,
y en el frío, nacer al fuego
de un verano que no dice su nombre.

Es ver, constelación de pétalos,
la nieve caer sobre la tierra,
algodón del cielo, aire del silencio
que nace entre dos espaldas.

Es morir claro y secreto
cerca de tierras absolutas,
del amor que mueve las estrellas
y encierra a los amantes en un cuarto.
©Ledo Ivo
Traducción: Carmen Gloria Rodríguez y Vania Torres
 
 
 
 
 
Asilo Santa Leopoldina
 
Todos los días vuelvo a Maceió.
Llego en navíos desaparecidos, en trenes sedientos.
En aviones ciegos que sólo aterrizan al anochecer.
En los estrados de las plazas blancas pasean cangrejos.
Entre las piedras de las calles escurren ríos de azúcar
fluyendo dulcemente de los sacos almacenados
en los trapiches
y clarean la sangre vieja de los asesinados.
Luego que desembarco tomo el camino del hospicio.
En la ciudad donde mis ancestros reposan en
cementerios marinos
sólo los locos de mi infancia continúan vivos a mi espera.
Todos me reconocen y me saludan con gruñidos
y gestos obscenos o ruidosos.
Cerca, en el cuartel. La corneta que chilla
separa la puesta del sol de la noche estrellada.
Los locos lánguidos bailan y cantan entre las gradas
. ¡Aleluya! ¡Aleluya! Más allá de la piedad
el orden del mundo brilla como una espada.
Y el viento del mar océano inunda mis ojos de lágrimas.
©Ledo Ivo
Traducción: Stefan Baciu y Jorge Lobillo
 
 
 
 
Canto Grande

Não tenho mais canções de amor.
Joguei tudo pela janela. 
Em companhia da linguagem 
fiquei, e o mundo se elucida.

Do mar guardei a melhor onda
que é menos móvel que o amor.
E da vida, guardei a dor
de todos os que estão sofrendo.

Sou um homem que perdeu tudo
mas criou a realidade, 
fogueira de imagens, depósito
de coisas que jamais explodem.

De tudo quero o essencial:
o aqueduto de uma cidade, 
rodovia do litoral, 
o refluxo de uma palavra.

Longe dos céus, mesmo dos próximos,
e perto dos confins da terra, 
aqui estou. Minha canção
enfrenta o inverno, é de concreto.

Meu coração está batendo
sua canção de amor maior.
Bate por toda a humanidade,
em verdade não estou só.

Posso agora comunicar-me
e sei que o mundo é muito grande.
Pela mão, levam-me as palavras
a geografias absolutas.
©Ledo Ivo
 
 
 
 
 
Soneto Presunçoso

Que forma luminosa me acompanha
quando, entre o lusco e o fusco, bebo a voz
do meu tempo perdido, e um rio banha
tudo o que caminhei da fonte à foz?

Dos homens desde o berço enfrento a sanha
que os difere da abelha e do albatroz.
Meu irmão, meu algoz! No perde-e-ganha
quem ganhou, quem perdeu, não fomos nós.

O mundo nada pesa. Atlas, sinto
a leveza dos astros nos meus ombros.
Minha alma desatenta é mais pesada.

Quer ganhe ou perca, sou verdade e minto.
Se pergunto, a resposta é dos assombros.
No sol a pino finjo a madrugada.
©Ledo Ivo

Fuente: http://www.artepoetica.net/Ledo_Ivo1.htm